A veces, el cuerpo dice basta. Pero hay heridas que vienen de mucho antes. Carlos despierta en una cama de hospital con el cuerpo dañado y una culpa que le pesa más que la neuropatía que amenaza su mano. Lo que parece un accidente encierra una historia más profunda: la de un hombre que arrastra la sombra de su padre, una relación quebrada con Ana y un pasado marcado por el silencio y la corrupción.
Entre habitaciones blancas, visitas inesperadas y memorias que no cicatrizan, Carlos deberá tomar una decisión que lo enfrenta no solo a su propio reflejo, sino al precio de mirar hacia otro lado durante demasiado tiempo.
Con una voz áspera, irónica y dolorosamente humana, esta novela nos mete de lleno en una red de secretos familiares, lealtades traicionadas y pactos con la oscuridad. Una historia sobre lo que nos rompe… y sobre si aún estamos a tiempo de recomponernos.
¿Y tú? ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para dejar de huir de ti mismo?
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Comentarios de lectores
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Carlos Alemany
Siempre he pensado que cualquier decisión, por pequeña que sea, es siempre tan personal como íntima, y no se puede llegar al final de este viaje sin darse cuenta de que se ha entrado en un mundo repleto de similitudes y pequeños momentos vividos.
Nacido en una familia donde siempre, desde la infancia, ha sido educado con respeto y no exento de locuras que rozan los límites de la creatividad, uno se da cuenta de que el autor de esta historia no cree tener parecidos con el protagonista. Esto es lo que facilita las cosas a la hora de criticar de forma totalmente abierta a alguien de moral tan dudosa como es el protagonista, Carlos Acosta, y, sin darse cuenta, aparecen pequeños sentimientos que te hacen dudar de si, de alguna forma, nos parecemos todos a este personaje repleto de incongruencias.
La historia empieza y termina en la misma isla que tanto amo y respeto, siendo la antesala de todo este viaje que me ha hecho volar tanto la imaginación y que, por alguna razón que no logro comprender, he vivido una a una todas las imperfecciones y consecuencias que ha vivido nuestro protagonista desde el primer día.
Han sido seis años de trabajo, con momentos de calma y otros más agitados, y de igual forma hay que darse cuenta de que la historia recorre algunos años más, viendo siempre cómo iba cambiando el paso del tiempo y cómo nuestra querida isla se iba transformando. Este proceso no queda del todo enmarcado en este viaje, pero tanto el autor como el protagonista son dos personas que sí tienen algo muy en común: el orgullo de pertenecer a esta querida isla de Mallorca.
Este tercer y último trabajo termina justo donde debería acabar, mostrando todas las vergüenzas que se resumen en esta historia, pero dejando un portal abierto a la esperanza que, de alguna forma, siempre buscamos todos.
No olvidemos que nuestros defectos siempre deseamos taparlos sin pensar a veces en las consecuencias, y esto es algo que se descubrirá paso a paso o, mejor dicho, frase a frase.
Para mí, como autor de esta trilogía, ha sido algo complicado mostrarme tan sincero y directo a la hora de exponer verdades que a veces pueden resultar incluso dolorosas. Espero, de corazón y desde mi humilde y tal vez equivocada opinión, poder agitar los pensamientos más sencillos e incluso no poco escrupulosos, y conseguir remover algún que otro remordimiento que pudiera tenerse por ahí algo escondido.